dissabte, de novembre 18, 2006

What you're made of?

Las cosas han cambiado mucho, muchísimo. Nos guste o no es así, pero lo que no se puede hacer es achacar toda la culpa a una. Cuando algo así pasa debemos pensar que todos tenemos parte de culpa, aunque haya veces que también tenga culpa algo no humano, seguramente lo más triste del tema.
Es duro ver como ese algo poco a poco le va haciendo tanto daño a la gente que quieres, y como estas se van olvidando de ciertas prioridades para pasar a tener una sola. Es duro ver como esas personas que tanto quieres dejan de ser ellas mismas para transformarse en puros juguetes de ese algo. Es duro, pero es lo que hay. No voy a ser yo quien intente hacerles abrir los ojos, no. Seguramente me criticarían por ello.
Pero soy feliz, porque he aprendido a no depander de esas personas, no significa que las haya olvidado, no confundamos términos.
Cuando se den cuenta, juro que estaré allí para ayudarles, pero mientras tanto, es su vida, no puedo cambiarla.

dijous, de novembre 09, 2006

Independencia

En el escrito anterior alguien muy cercana, a veces demasiado lapa, me dijo algo que llevaba mucha razón. Soy independiente, pues sí, y mucho, pero como ella dice necesito mis raices para vivir. Mis raices son toda aquella gente (tampoco mucha), que tengo a mi alrededor, todos aquellos que, a veces más a veces menos, habéis estado a mi lado; todos aquellos por los que he llorado, todos aquellos con los que he discutido, todos aquellos con los que he reido, todos y cada uno de vosotros que tanto me habéis hecho sufrir y que tan feliz me habéis hecho.

En mi anterior escrito puse que tenía que elegir, me equivoqué. Elegí hace muchos años y estoy orgullosa de ello, solo que las cosas han cambiado y ya nada es de color de rosa, pero la elección está hecha y no me arrepiento absolutamente de nada.

A todos los que alguna vez, aunque fuese por un segundo, habéis estado a mi lado, gracias, os devo la vida