dissabte, d’abril 15, 2006

Ya solo son recuerdos y fotografías

Lo echo de menos. echo de menos todo aquello. La libertad, la gente, el aire, incluso las patatas fritas.
Fue una semana, solo 5 días, pero puedo jurar que fueron los mejores 5 días de toda mi vida. Estaba rodeada de la gente a la que quiero. En ningún momento me sentí sola, ni siquiera cuando físicamente lo estaba. Saber que en cuanto me despertase todos seguirían estando allí, el saber si abría los ojos en la noche, delante de mí lo encontraría durmiendo, el saber que en cuanto gritara su nombre ella vendría a mí, los abrazos del grandullón del grupo, los mimos del otro "hevy", al que casi no conocía antes de ir allí, pero al que añoro muchísimo, la voz aguda de la pelirroja, el irritante: David! del metrosexual... Todo.
Es cierto que hubo gente que sobró, al menos sí para mi gusto, es cierto que lloré, y mucho, sobretodo el jueves -fue un momento muy duro- y también es cierto que el sitio no era gran cosa. Pero la fiesta la montábamos nosotros. Me di cuenta de que lo quiero mucho más de lo que creía, igual que él a mi. Pero lo que más hecho de menos son todos aquellos "te quiero" que ella me regaló. Nunca olvidaré sus palabra: te quiero, te quiero más que a ninguno ni a ninguna, te quiero mucho y si alguna vez me enfado es solo porque te echo de menos. Solo recordarlo un escalofrío me recorre el cuerpo y por mis ojos asoman las lagrimas. Yo sí que la quiero, y nunca se podrá imaginar lo agradecida que le estoy...mi nineta...
Pero volviendo al tema. Los echo de menos a todos. Incluso a la parejita, que al principio no lo eran, pero que después solo se separaban para coger aire. El ambiente allí era increíble. Hacíamos lo que queríamos, siempre dentro de unas ciertas normas y ciertos horarios, pero por lo demás...fue genial.
Acabé harta de comer patatas fritas, acabé harta de la niña tocacojones que la lió en la noche que nos dejaron más libertad, y también acabé bastante harta de la niña que ya me tenía harta antes de irnos y que se le quedó el nombre de: más puta que las gallinas. Pero todo eso me dio igual. Me sentí feliz y eso no lo cambiaría por nada en el mundo.
Ahora me siento sola, las noches se me hacen eternas, demasiado silenciosas y vacías para mi gusto. Daría cualquier cosa por volver a vivir todo aquello, cualquier cosa. Fue llegar aquí y empezar otra vez con los problemas. Allí fui 100% yo, aquí muchas veces tengo que volver a fingir, algo que odio con todas mis fuerzas. Allí me sentía completa, aquí un vacío me llena por dentro cuando estoy en casa...casa, mi casa, seguramente lo que falla es eso, que estoy en casa. Hogar, dulce hogar,...mentira. Vuelta a sentirme incomprendida, vuelta a seguir unas normas mucho peores que las que nos imponían allí, vuelta a tener que fingir para no cagarla aún más, vuelta a todo aquello que durante esos días ni se me ocurrió echarlo de menos, vuelta a todo aquello de lo que huí.
Os hecho tanto de menos.........

1 comentari:

Anònim ha dit...

Había olvidado por completo este rincón de la red... Estos cinco días fueron involidables...sí y lo que más me sorprendió fue darme cuenta de como era cierta gente... cuadno convives las 24 horas del dia con alguien te das cuenta de muchas cosas que antes no veías..
Pero yo me lo pasé de puta madre!!!